La forma de vestir es una de las piezas que conforman la carta de presentación de una bailarina.
Una persona correctamente vestida es la mejor carta de presentación que puede tener.
La primera impresión que se tiene de una persona al ingresar en la sala, es su imagen. En la mia, todas las alumnas van vestidas impecablemente. Me encanta ir a clase y verlas a todas (jovencitas y señoras) tan puestas, con sus maillots, calentadores y faldas impecables.
Por ello, la elegancia, sobriedad, versatilidad, proactividad y profesionalismo de una persona, se verá -sin duda- reforzada en su indumentaria.
No obstante, la indumentaria será sólo un complemento, que deberá ser utilizado como un plus, sin que reste importancia a las capacidades y actitud de quien los porta. Aunque la seguridad y confianza que proyecte en su baile, deberá venir respaldada por sus logros académicos, no por la marca o el color de ropa que esté usando.